EL DELITO DE IMPAGO DE ALIMENTOS

 

Ante el delito de impago de alimentos, solemos encontrarnos con 2 tipos de denunciados: Los que no pagan porque no quieren y los que no pagan porque no pueden.

La pena que establece el Código Penal ante el impago de alimentos por quien está obligado a hacerlo, es de 3 meses a 1 año de prisión o multa de 6 a 24 meses.

 

Ante el impago de pensión de alimentos, ya sea fijada en un Convenio Regulador de Mutuo Acuerdo o en una Sentencia, el progenitor que debe recibir esa pensión, puede optar por reclamarla de una de las siguientes formas:

En vía civil, a través del procedimiento de Ejecución de la Sentencia en la que se estableció la mencionada pensión. Esta vía sólo tiene efectos económicos contra el deudor, llegando al embargo de sueldos y cuentas u otros bienes.

En vía penal, que es la que vamos a ver en este artículo.

Tiene derecho a interponer la denuncia, el progenitor bajo cuya custodia se encuentra el menor que debe recibir la pensión de alimentos que el otro progenitor no le paga. A éste, le será de aplicación el artículo 227 del Código Penal que indica que cuando se dejan de pagar durante 2 meses consecutivos o 4 meses no consecutivos, la pensión de alimentos establecida en Convenio judicialmente aprobado o en Sentencia de Divorcio, Separación o Nulidad matrimonial, se le impondrá la pena de PRISION DE 3 MESES A 1 AÑO o MULTA DE 6 A 24 MESES.

Recordemos que cuando no se abona una pena de multa, ésta se reconvierte en pena de prisión a razón de 1 día de prisión por cada 2 cuotas impagadas.

Es relativamente habitual que si no se paga la pensión porque no se puede, mal se va a poder pagar la multa impuesta por dicho impago.

Por eso, ante un cambio en la situación económica del progenitor deudor, que le vaya a impedir hacerse cargo de la pensión que antes podía pagar, es MUY IMPORTANTE que se proceda con anticipación a esta denuncia y se solicite a través del procedimiento de MODIFICACION DE MEDIDAS, un cambio en la cantidad que debe abonar por pensión de alimentos.

 

Si antes de la celebración del Juicio, el acusado abona las cantidades pendientes, podrá estimarse este pago como la atenuante de reparación del daño previsto en el Código Penal.

El delito de impago de pensión de alimentos prescribe a los 5 años desde que cese el impago.

Si finalmente se condena por este delito al progenitor deudor, esta condena incluirá también el pago de las cantidades atrasadas.

 

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