EL FALSO TESTIMONIO

EL FALSO TESTIMONIO es un delito que se encuentra establecido en el artículo 458 del Código Penal y sanciona a aquel testigo que falte a la verdad en un procedimiento judicial, ya sea civil, penal contencioso administrativo o de cualquier otro orden judicial.

Se encuadra dentro de los delitos contra la Administración de Justicia pues afecta al correcto funcionamiento de la justicia, siendo éste el bien jurídico protegido ya que puede llevar a que el Juez o Tribunal dicte una resolución judicial basada en una mentira, fundada en una falsedad.

Se encuentra recogido en el artículo 458 del Código Penal, que dice:

“1. El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.

2. Si el falso testimonio se diera en contra del reo en causa criminal por delito, las penas serán de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Si a consecuencia del testimonio hubiera recaído sentencia condenatoria, se impondrán las penas superiores en grado.

3. Las mismas penas se impondrán si el falso testimonio tuviera lugar ante Tribunales Internacionales que, en virtud de Tratados debidamente ratificados conforme a la Constitución Española, ejerzan competencias derivadas de ella, o se realizara en España al declarar en virtud de comisión rogatoria remitida por un Tribunal extranjero”.

Los testigos en los juicios, que son personas ajenas al procedimiento, antes de comenzar su declaración deben responder a las preguntas generales de la Ley que formula el Juez sobre si tienen alguna relación con las partes y sobre si tienen interés en que el pleito lo gane alguno de los litigantes, siendo advertidos de que en caso de falso testimonio serán condenados.

En consecuencia, para cometer el delito de falso testimonio, éste debe ser cometido de forma consciente de que al declarar se está mintiendo, pues declarar equivocadamente no está sancionado, pero puede cometerse por acción o por omisión, al mentir ante una pregunta o al ocultar lo que se sabe o conoció.

Hay un tipo agravado en este delito que es el falso testimonio que cometa un Perito o un Intérprete, imponiéndole las penas indicadas en la mitad superior e inhabilitación para ese oficio entre 6 meses y doce años.

Cuando el testigo, perito o intérprete, sin faltar sustancialmente a la verdad, la alterare con reticencias, inexactitudes o silenciando hechos o datos relevantes que le fueran conocidos, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y, en su caso, de suspensión de empleo o cargo público, profesión u oficio, de seis meses a tres años.

Además también pueden ser castigados quien a sabiendas de que son testigos falsos o peritos o intérpretes mentirosos los propone para que declaren en juicio, siendo especialmente castigado si quien lo propuso es el abogado, fiscal o procurador del procedimiento.

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