Las grabaciones como prueba.

Las grabaciones como prueba. La consideración de la grabación de una conversación como prueba en un juicio dependerá de la forma en la que se haya obtenido.

Sera lícita cuando se haya obtenido lícitamente o será ilícita cuando haya sido obtenido de forma ilícita, todo ello al amparo del artículo 18 de la Constitución española, que dice:

«1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.

3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.»

Así pues, se exigen los siguientes requisitos para considerar validad una  grabación como prueba en un juicio:

  • No todas las grabaciones atentan contra los derechos fundamentales de las personas, sólo aquellas que graben actos de la vida privada.
  • Si el autor de la grabación forma parte del acto grabado no podrá ser calificada de cámara oculta.

La Sentencia del Tribunal Constitucional 114/84 de 29 de Noviembre, termina aclarando que quien graba una conversación de otro atenta, contra el derecho reconocido en el art. 18.3 de la Constitución, mientras que quien graba una conversación con otro no conculca el artículo constitucional citado.

En definitiva, podrá ser admitida la grabación de una conversación como prueba en un juicio cuando no se trate de la vida íntima de la persona a quien se graba, y además que quien grabe la conversación sea interlocutor en dicha conversación.

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